Zuhause fahre...

"Zuhause fahre ich mit der LGB": es lo que decía la etiqueta de propaganda de un tren miniatura, de jardín, que pegué en una carpeta cuando iba a la facultad. Aquél era el tiempo del "no soy pero seré".

Ahora, es el del "soy pero nunca seré": nunca seremos algunas cosas a las que aspirábamos. Podría ser la madurez. Está por llegar -no sabemos si tardará mucho- o nunca llegará, la época del "no soy y nunca seré". Pero en el devenir diario de esta vida, en espera de los "días oscuros" y el debatirme en lo de "aprendiz de todo y maestro de nada" -que sentenció para mi persona mi abuela Mercedes-; seguimos todavía con ciertas inquietudes, razón por la que plasmamos en esta página algunas de nuestras aficiones, a modo de extensión de aquello que no pudimos ser. Y es por lo que originalmente esta página tenía este nombre tan raro.

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